 Los hongos contienen varios millares de especies y poseen las formas más diversas. La más popular de las amanitas, la falsa oronja, con su sombrero abierto como un paraguas, no se parece en nada a una colmenilla, alveolada como una esponja, ni a una clavaria, similar a la coliflor. Todas estas especies exhiben la misma parte de su anatomía: el aparato reproductivo, llamado carpóforo, ó esporóforo. Es el que lleva la parte fértil del hongo, el himenio, constituido por las láminas de los champiñones, los tubos de los boletos ó incluso los alveolos de las colmenillas.... En la madurez, el himenio suelta millares de esporas que, cuando las condiciones de temperatura y humedad son favorables, dan lugar bajo tierra a una compleja red de filamentos: el micelio. Los filamentos del micelio aseguran la continuidad de la especie, y de su fusión nace un nuevo esporóforo, que producira a su alrrededor mas esporas.
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| Características |
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Microscópicas.
Son esenciales para una clasificación definitiva, ya que permiten diferenciar claramente, la forma, aspecto y tamaño de las esporas, esto debe realizarse en laboratorio con microscopio. |
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Organolépticas.
Han de intervenir cuatro de los sentidos, la vista, el olfato, el tacto y el gusto, ya que nunca debemos de dejar de tener en cuenta el color, olor, sabor y consistencia de los ejemplares. |
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Macroscópicas.
Atañen a la forma de los hongos, las ornamentaciones que lleva el pie (anillo, volva, etc.), el sombrero (escamas, fibrillas, etc.), la parte fértil del carpóforo, etc. | | Llamamos la atención sobre el hecho de que aunque un error de determinación no provoque consecuencias a nivel micológico, por el contrario puede resultar gravísimo si la identificación de la especie se realiza con vistas al consumo.
Es por esto que es del todo recomendable no consumir ninguna especie de la que no estemos completamente seguros.
Los hongos pertenecen a un reducido número de organismos capaces de descomponer enzimáticamente la lignina y la celulosa, convirtiéndolas en sustancias provechosas para si mismos y para las demás formas de vida. Los hongos llevan a cabo más del 90% del trabajo total de descomposición de los residuos orgánicos, y un bosque que se viese privado de sus servicios moriría ahogado pos sus propios desechos, es por esto que no nos cansamos de aconsejar, no recoger especies desconocidas ni de edad adulta, que para nada podremos aprovechar.
La preparación de los hongos para cocinar, requiere respetar ciertas reglas, con el fin de preservar las sensaciones generosas ó sutiles, que pueden proporcionar. Ante todo tras la recolección, los hongos deben ser examinados uno a uno, para realizar una selección, eliminando los ejemplares inadecuados para el consumo y retirando las partes menos sabrosas ó dañadas, previamente a una somera limpieza mediante raspado ó lavado rápido en agua fría, retirando la tierra y restos de vegetales. |
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Antiguamente los hongos se clasificaban en el reino vegetal, al igual que las algas, musgos……. Etc. En vista de sus importantes peculiaridades, los científicos decidieron separarlos de los vegetales y hoy en día forman un reino aparte, de igual categoría que el reino vegetal ó animal. |
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Láminas
Unión de las láminas con el pie, basta con dar un corte transversal a uno de los ejemplares para ver el tipo de inserción, que principalmente se reduce a cuatro. Adnatas cuando se unen a la parte superior del pie; decurrentes cuando tras la unión, las láminas discurren hacia abajo; escotadas al dejar un espacio en la misma inserción, y libres cuando no tocan el pie. |
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Anillos
El llamado velo parcial, cubre y protege a las láminas, pero al madurar queda sobre el pie, formando anillos persistentes, o fugaces (que desaparecen fácilmente), simples o dobles, fijos o móviles. |
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Margenes
En el margen del píleo podemos apreciar su perfil, que puede ser recto, curvado, e incluso enrollado; puede ser fino o grueso; puede presentar estrías, acanalaciones, o simplemente liso; puede estar entero o rajarse radialmente al madurar. Comprobemos, por último, si posee una ornamentación distinta al resto del sombrero, y si puede aparecer con una serie de ondulaciones, en este caso se dice que el margen es lobulado |
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Pies
En el pie pueden apreciarse tres caracteres fundamentales: la cortina, el anillo o faldilla y la volva. |
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Sombreros
Es lo primero que llama nuestra atención, de forma que hemos de observar el tamaño, midiendo sus diámetros, pues necesitamos varios ejemplares para comprobar las variaciones que pueda haber, ya que en las descripciones siempre nos darán un intervalo de más o menos unos centímetros. A continuación es importante ver la forma o formas pues, a veces, este aspecto puede ser permanente o cambiar a lo largo de su desarrollo; podremos hablar así de sombreros que van desde convexos a planos e incluso hundidos en su madurez. |
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Volvas
Es como un saco que envuelve la base del pie y que se convierte en uno de los caracteres más importantes, ya que su presencia nos puede mostrar que se trata del género Amanita, al que pertenece A. phalloides, especie que supone el 90% de las muertes por ingestión de setas. Pero hay otras Amanitas muy suculentas. |
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