Lycoperdon perlatum A: 4-9 cms. D. 3-5 cms. E: Pardo oliva 
Lycoperdon gemmatum, Cuesco de lobo, Bejín, Bojín, Fuxinas de lobo, Bufines, Bufas, Peu raposo, Bufu llobu, Pet de llop, Esclatabufa, Bufa del dimoni, Pedo de zorra, Pedo de loba, Jetones, Pantorros, Cagajorras, Ciscu-llobo, Otso putz, Astaputz, Bufo de vella, Peido de lobo, Fungo de sapo, Fungato.
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Descripción:
El cuesco de lobo, de tamaño más bien mediano, presenta u receptáculo blanco, que se vuelve pardo amarillento, con forma de maza, de cabeza globosa sostenida por un pie poco diferenciado. Prácticamente toda la superficie está cubierta de aguijones blancos con apariencia de pedreria. Éstos son de dos tipos: unos, bastante largos,, se caen fácilmente; los otros, mas pequeños, permanecen fijos con bastante solidez. El pie, que se estrecha, es mucho menos hirsuto y a veces está prácticamente desprovisto de aguijones. La gleba, situada en la cabeza fértil, primero blanca, se tiñe de amarillo oliváceo, luego de pardusco. En la madurez, la envuelta externa o peridio estalla formando un crácter en la cúspide que favorece la emisión de esporas y su propagación. |
Dónde y cuándo encontrarlo
El cuesco de lobo crece comúnmente en los bosques, a menudo en grupos, sobre residuos leñosos enterrados. Se encuentra prácticamente todo el año, pero sobre todo en otoño.
Interés y cualidades culinarias
Comestible cuando es joven, este hongo resulta poco sabroso. |