| Morchella rotunda |
| Colmenilla redonda. |
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Descripción: 
La colmenilla redonda se reconece por la redondez de su sombrero alveolado, parecido a una esponja teñida de gris claro a crema. El sombrero, de tamaño medio, esférico, esta surcado de alveolos numerosos y profundos, delimitados por crestas más o menos longitudinales, con frecuencia muy sinuosas, el color a menudo gris, varía al ocráceo; el de las crestas, a menudo más claro, puede teñirse de rojo. Así, la colmenilla presenta con frecuencia un aspecto típico, coraliforme, muy decorativo. Los alveolos constituyen la parte fértil de las colmenillas. El pie, hueco, insertado en la base del sombrero, comunica por una cavidad con éste último, generalmente reducido y robusto, blanco, se abulta de manera notable en la base, la cual claramente arrugada, se ancla con fuerza al suelo. La carne blanca, después amarillenta, exhala en fresco un olor complejo, a la vez fúngido y afrutado. |
| Observaciones: |
| Comestible excelente. |
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Dónde y cuándo encontrarla
La colmenilla aparece en los bosques húmedos, en linderos o en los lugares mas inesperados como jardines, alamedas, terrazas y escombreras. Común, incluso abundante los años favorables, fructifica en las regiones templadas del hemisferio norte. Se debe buscar esta especie primaveral desde marzo hasta mayo. La búsqueda de esta especie primaveral, demanda paciencia y experiencia. Es necesario conocer sus lugares predilectos, a escoger los momentos, los dias incluso en que se dignan mostrarse. Las caprichosas colmenillas pueden crecer repentinamente en un rincón aireado, un corte en la madera, un chamicero y no volver a aparecer los años siguientes. La fecha de la recogida esta ligada a las condiciones climáticas, a la temperatura y a la humedad sobre todo. El terreno debe estar empapado, y aun así debe esperarse algunos días después de una buena lluvia para que los brotes se hagan. Además, las colmenillas se confunden de forma notoria con su ambiente. Los novatos suelen tener dificultad para descubrirlas y se desaniman fácilmente. |
Interés y cualidades culinarias
Inmortalizada con el nombre de spongia por los poetas de la Roma antigua, la colmenilla constituye uno de los mejores hongos comestibles, sobre todo porque procede de la montaña. Muy perfumada, de consistencia firme con el punto de elasticidad necesario, se presta maravillosamente a la preparación de platos a la crema, a los cuales comunica su delicado aroma. Si se tiene la suerte de poder recogerla en gran cantidad, se puede aderezar con un relleno, o presentarla con un roti o con carne de ave. En primavera la colmenilla se vende fresca en los mercados, pero se puede encontrar todo el año en conserva. Las colmenillas contienen hemolisinas, sustancias que destruyen los glóbulos rojos, igual que muchos otros ascomicetos, como las helvellas , aunque en menor porcentaje. Bien cocidas, no representan ningún peligro. |
Confusiones
Mancillado, usurpado con frecuencia, el nombre de las colmenillas designa una buena decena de especies primaverales. Así, las verpas (cuyo pie se inserta hasta el fondo del sombrero), aunque no tienen ni punto de comparación con las verdaderas colmenillas, a veces se venden al mismo precio que éstas. También en el caso del crespillo, cuyo pie se inserta a media altura del sombrero, de calidad ligeramente superior. La denominada colmenilla de otoño o colmenilla de los pinos no es otra que la seta coliflor (sparassis crispa), sin duda buena, pero no vale lo que las verdaderas colmenillas. En cuanto al bonete (Gyromitra sculenta), que a menudo se confunde con la colmenilla y se consume como tal, puede resultar mortal, sobre todo si se toma fresco, esta seta presenta un sombrero con forma de cerebro, de color pardo rojizo. |
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